viernes, 15 de abril de 2011

ENTREVISTA CON LA HISTORIA

El personaje que se comienza a describir, con rostro de Cristo crucificado , que confunde sus gestos, actitud, incluso es incrédulo con él mismo. Es un personaje que describe Oriana Fallaci. Con gran pasión y sentimiento, tal así que nos contagia con sus escritos un pensamiento lleno de admiración por el personaje.
Cuenta en su entrevista la historia de Alejandro Panaguilis, que no sólo genera recordación por sus vivencias y tenacidad, sino por su corazón lleno de ganas de vivir y poder ver un mundo mejor a través de la HONESTIDAD.

El día que lo ataron por primera vez, pensaron que se arrepentiría de haber nacido, pero la sorpresa fue cuando ni aún esto generó arrepentimiento en él, ni jamás ocurrirá, pese a que los torpes hombres que lo torturaban pensaran que su sufrimiento se podría convertir en una forma de vida.

La cárcel, donde pasó gran parte de su vida y tuvo muchos sufrimientos no generó en él "Alekos" la actitud de doblegarse, le declaran una gran gracia que él jamás consideró ser propia y que fue impuesta por otros.

Volviendo al contexto real de la historia, Alekos, hijo de un coronel del ejército, continúa su descendencia en un rol, que para muchos era molesto, pero que para otros era una inminencia. Buscaba todo el tiempo desenmascarar una verdad que atentaba contra la sociedad, volviendo el poder en una corrupción absurda. Este personaje, tras sus vivencias conoció múltiple información que podría poner en riesgo la autoridad y continuar el abuso de Papadopoulos "Político corrupto" quién abusaba de su figura pública y autoritaria, por ende comienzan las persecuciones y numerosas torturas en su contra.

Mientras Alekos se encuentra encerrado en la cárcel, se deja llevar por su impulso humano y amoroso de realizar poesías, que para poder dejarlas plasmadas tuvo que utilizar su sangre como tinta y pedazos de cartón derivados de cajetillas de cigarrillos. Tan profundos fueron sus poemas que fue ganador del premio Viareggio y tras esto fue reconocido como un gran poeta y símbolo.

A lo largo de la entrevista en variadas preguntas realizadas por Oriana Fallaci, Se muestra al personaje como un gran personaje, que quizá ha tenido sufrimientos desde antes de sus torturas, pues su familia también sufrió la tragedia de estar presa, perder la vida de un hermano, que incluso jamás encontraron su cuerpo. Esto no debió ser fácil, además muestra diferentes facetas como hombre, llevando de mostrar un lado fuerte, invencible y duro a mostrar su lado amoroso, tie4rno y comprensible con la humanidad, inclusive manifestando amor por los hombres, pero haciendo la aclaración de que no los confunde con la policía militar griega.

Este personaje se convierte en una inminencia pública al parecer por su historia de sufrimiento, que lo llevó a desconfiar de todo y de todos, ya que una de sus anécdotas también es una traición de un amigo que lo delató después de haber conseguido fugarse desúes de muchos intentos. Sin embargo jamás consintió en convertirse en un asesino, esto muestra su gran corazón.

Tantas eran las ganas de desaparecerlo que intentaron asesinarlo en un incendio, donde gracias al médico de la cárcel que llegó después de una hora pudo ayudarle a salir.

Tras la información que contenía, un Mayor “Kutras” de la policía militar lo sobornó, pero él no aceptó y por ende lo ingresaron nuevamente a su celda.

Queda decir que después de todo este caos, al tener la libertad, queda como un hombre reconocido y exaltado en una sociedad por su nobleza, tanto así que Oriana Fallaci termina teniendo una relación sentimental con Alekos, pero lamentablemente, aunque para muchos fue un éxito fortuito, el cometer un asesinato atroz después de tanto sufrimiento lleva a dejar esta sociedad sin un personaje más que busca la verdadera libertad.




Entrevista de: Oriana Fallaci


Imagen sacada de: www.mercadolibre.com


CRÓNICA JÓVENES CONSTRUYENDO FUTURO

“No se busca una salida sin un objetivo real”. Lleno de complacencia , esta es la primera expresión de Adrian Blandón cuando se trata de hablar acerca de un futuro mejor.


En mayo de 1.993 en el frio municipio de Caldas Antioquia, donde aún se siente el ambiente de campo, un joven de 14 años de edad, vivió “el peor acontecimiento de su vida”. En esa tarde, un cáncer cobró la vida de su madre, dejando en él un impacto psicológico que lo llevaron a tomar un camino errado.


En el municipio de San Rafael, tras el mal cuidado de su padre y bajo la discontinua supervisión de una tía monja que no contaba con el tiempo suficiente para prestarle la atención necesaria, Adrian Blandón conoció un mundo lleno de amargas experiencias, visiones falsas e incredulidad en él mismo, todo debido a la necesidad de huir de su mundo, buscó salir adelante por algún medio.


Pasados 13 años, el joven Caldeño conoce un grupo de jóvenes en el barrio La Valeria del municipio, esa tarde de verano se encontraban en una clase de macramé (arte de hacer nudos decorativos) por iniciativa propia, en un proyecto que lidera la Gobernación de Antioquia desde el año 2009, con el fin de incluir todos los jóvenes del municipio que quieran aprovechar una oportunidad para aprender nuevas formas de vida, intentando en igualdad de condiciones, huir de diferentes conflictos como la drogadicción: bazuco, heroína, marihuana, sacol, entre otros. Violencia intrafamiliar, psicológica, social; algunos, relacionados con armas de fuego que cobraron la vida de algunas personas.

Todos derivados por aspectos psicológicos y sociales desde sus hogares y barrios como: pérdida de seres queridos que eran su apoyo, separación de padres, intolerancia e imponencia en sus decisiones, como dicen algunas personas de este grupo “Para usted hacerle daño a una persona, no necesita golpearla”.



En el momento que Adrian comienza a pertenecer a este proyecto “Jóvenes Construyendo Futuro” recobra el protagonismo de su vida. En el 2010 comenzó a aportar ideas para solicitar a la Gobernación, como variedad de cursos y clases, y aunque se contaba con algunas de arte, se lograron otras como: becas en El Centro Artístico y Cultural “Sócrates” donde pueden demostrar sus destrezas y como dijo uno de sus participantes “por medio del pincel se abandona el fusil” y otras entidades para estudios de idiomas.


Aproximadamente cada tres meses, cuentan con charlas y capacitaciones de código penal, La Constitución, consumo de alcohol y drogas, violencia intrafamiliar, entre otras que aportan a la conciencia de reconstrucción y prevención de conflictos a los cuales están expuestos en la sociedad que se envuelven, como dice Adrian “una sociedad llena de diferentes oportunidades, de las cuáles debemos aprender a diferenciar cuáles nos aportan para bien y cuáles nos destruyen”



La Granja



Una o dos veces por semana estos jóvenes tienen la oportunidad de estar en “su granja”, una finca que inicialmente se encontraba descuidada y sucia en el municipio de Amagá, Antioquia, que ofreció Don Pedro Antonio Tamayo, un hombre solitario de 60 años que dispuso su único “tesoro” al servicio de estos jóvenes. Ellos con la motivación de cuidar de un proyecto individual, han logrado la organización desde el camino árido que ingresa a la granja para facilitar la entrada de los carros, hasta cada rincón de esta antigua finca, donde cada uno se involucra aportado en una intención propia. Cuentan con diferentes animales: cerdos, pollos, conejos y pájaros, también con siembra de: papa, cilantro, cebolla y lechuga.

Allí, cada uno en sus dos visitas semanales va con el foco específico de su plan, sin dejar de lado algún imprevisto que se presente y requiera atención inmediata en este mismo lugar.



Cada jueves se reúne todo el equipo para que al amanecer del viernes a las seis de la mañana, todos despiertos con el chorro de agua helada y con las pilas puestas, esperen con entusiasmo una mañana de triunfos. El día comienza con el desayuno, compuesto por alimentos que cada uno lleva y preparado por uno de los compañeros, sin embargo cada jueves es un rostro diferente. Durante este medio día ellos aportan a un qué hacer dentro de la finca, apuntando a tener todo en orden (limpieza general, desherbar, dar de comer a los animales, cuidar los cultivos…) entre el medio día y la una de la tarde, sus rostros de fatiga y mirada apagada reflejan la hora de dar un descanso y retomar fuerzas con el almuerzo que es preparado en igualdad de condición al primer alimento.


Después de un merecido descanso en la “manga” o en una colchoneta, cada uno invierte su tiempo en el arte que se especializa (pintura, macramé, esculpir, dibujar…) que han aprendido durante el tiempo que llevan con el proyecto. Llenos de satisfacción y alegría, terminan la tarde, regresando a sus hogares con una vivencia más que aporta a su crecimiento personal, psicológico y social.



“La motivación para estar en este lugar, es cada oportunidad que nos ofrecen, un aprendizaje nuevo, un compartir en grupo y en sociedad, aplicando lo que aprendemos” termina diciendo Adrian.








Fotografías sacadas de:


www.torontodominicano.com


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